Viaje a Tailandia. Capítulo 1 ¿Cómo ser vegano y sobrevivir a un vuelo?

Viaje a Tailandia. Capítulo 1 ¿Cómo ser vegano y sobrevivir a un vuelo?

Holi! ¿Se puede comer vegano en un vuelo? Pues mira, sí se puede. Si hay algo que me gusta en el mundo además de estornudar, es comer. Si encima como mientras me transporto a otros sitios, flipas. Me encanta optimizar el tiempo, además siempre que voy en tren, bus o avión, me siento mucho más creativo para escribir. Si te parece muy largo el texto, al final del todo te dejo varios consejos veganos para volar, pero yo si fuera tú me lo leería entero porque de todo se aprende.

 

Aviso que las fotos son un poco mierda pero es que los aviones no dan para más.

 

Ahora mismo siento que lo estoy petando a pesar de que no voy en primera clase. Mi cuerpo está llegando a Tailandia mientras escribo esto, venía bastante asustado por avisos que me habían dado diferentes personas informando de que igual comía fatal o no comía en el vuelo, que me llevara comida por si acaso. Yo, que soy muy prevenido, siempre llevo unos frutos secos, pero quiero contar varias cosas interesantes sobre el tema.

 

Ante todo quiero decir que dependerá mucho de la compañía con la que vueles, yo he cogido Emirates y lo primero que tengo que decir, es que podía facturar gratis una maleta pero no me apetecía nada por si me la perdían o algo de eso. Si a ti también te da pereza, debes saber que en este caso, solamente puedes llevar un bulto y que el peso de la maleta, no puede superar los 7 kg y el tamaño típico de las maletas de mano. Ojo.

 

En mi caso, antes de ponerme a doblar los calzoncillos blancos, pesé la mochila vacía con el portátil y ya hacían un total de 2,5 kg. Ups. Mis amigas dicen que no sé irme de vacaciones y que dónde voy con el portátil, pero ahora mismo no estaría escribiendo esto si no lo llevara y desde luego no iba a escribir post largos con el móvil. Podía esperarme a volver a España para hacer el contenido pero posiblemente se me iba a olvidar todo y prefiero hacerlo sobre la marcha cuando me venga la inspiración y eso, así soy de responsable. Si te gusta lo responsable que soy, puedes darme likes en Instagram.

 

Total, que al final entre unas cosas y otras, me pasé un total de 3 kg en el equipaje de mano y la mochila ocupa más de lo que debe. Además, llevo una tote con otras cosas para tener a mano, además de que no me cabían en la mochila. Mi amiga Karolturienta me dijo que ella metía las bragas a veces en el cojín de viaje del cuello cuando la maleta le iba a reventar y así queda más mullidito. Ahí lo dejo. Lo que quiero decir con esto, es que si no te flipas y te llevas una nevera de playa con todo el picnic al avión y lo haces de forma un poco más discreta, posiblemente no te digan nada para embarcar, al menos en Emirates. Esto no es contenido patrocinado aunque pueda parecerlo, pero ojalá lo fuera.

 

Total, que como no me cabía nada más, antes de salir de casa me comí la tortilla que había preparado y no la llevé al vuelo, pero he sobrevivido. En mi caso son 2 viajes de 6 horas y media cada uno, hago escala en Dubai para llegar finalmente a Bangkok. 

 

Antes del primer vuelo me comí una ensalada en el aeropuerto a modo de prevención. La verdad que hice bien, porque la comida del primer vuelo ha hecho que me sintiera como en un hospital en lugar de estar de vacaciones. Tengo que decir que los dos trozos de fruta que me han puesto como postre, estaban increíbles, eso es verdad, hubiera pagado un euro más para que todo estuviera así de sabroso o que todo el menú fuera fruta. Los garbanzos, eran básicamente garbanzos insípidos con dos trozos de tomate que se les habían colado sin querer, los he acabado mezclando con el guiso de verduras, que esto tengo que decir que estaba bastante rico, ojalá hubieran venido más de dos cucharadas.

 

 

Lo que ves al lado del brócoli es bulgur, y lo de arriba, es un absurdo vaso de plástico que lleva agua de 200 ml que no he usado porque me he sentido ofendido. No soy yo lo más zero waste del mundo pero esto es evitable al 100%. Para intentar hacer las cosas mejor, también me he traído mis cubiertos pero los que me han dado son metálicos y luego los friegan para volver a usarlos. Digo yo eh, no creo que los tiren.

 

Al llegar al aeropuerto de Dubai para hacer escala, tenía hambre y sueño. Hay bastantes restaurantes, algunos de ellos con aspecto bastante luxury pero yo he acabado pillándome un poke buenísimo, había tres opciones veganas pero las otras dos las he leído cuando ya me lo había servido, si no, hubiera elegido otro que llevaba rabanitos. Este estaba muy rico, llevaba una salsa picante con sabor a limón que me gustaría llevarme a casa, la verdad. Very good.

 

 

El problema del hambre solucionado antes del avión y ahora toca el del sueño, resulta que este vuelo va prácticamente vacío. No va nadie a mi lado, ni al lado del de a mi lado ¿Me explico? Tengo 3 huecos para mi, te dejo aquí una foto de la chaiselounge que me he montado. Gozando tía, me he sentido en primera clase levantando los reposabrazos para tumbarme entero y sacando mi antifaz para que nadie me vea. Luxury lifestyle.

 

 

Cuando me he despertado de la siesta, papá noel me había traído un bocadillo que no he abierto, tenía miedo de que no me fueran a traer nada más así que me he puesto a pensar fuerte que quería comida hasta que ha ocurrido, la verdad es que de esta no puedo tener queja.

 

 

Verduras con salsa agridulce incluyendo trozos de piña, magia. Arroz muy bien cocido, en su punto. Lo otro que no es el puddin de chía, era una especie de ensalada que parece haber sido hecha con cosas random que les habían ido sobrando, como hago yo con lo que queda de los tuppers en mi casa cuando no tengo tiempo. Esta ensalada llevaba mungo, judías blancas pequeñas, trozos de guindilla y lo demás no he sabido reconocerlo. Sorprendentemente venía un trozo de queso vegano, me he emocionado al verlo y se me han llenado los ojos de lágrimas por el detalle, pero se han reabsorbido cuando lo he probado y parecía tiza. De nuevo venía el vaso de chupito de agua absurdo que no he desperdiciado.

 

Consejo 1.

Siempre que vayas a hacer un vuelo donde te den la comida dentro del propio avión, asegúrate de llamar a la compañía y ponerte bien pesada diciendo que eres vegana y que si sabes de qué trata el menú, que si está rico, que si lleva plátano o lo que quieras, tú insiste. La persona del teléfono no tendrá ni idea la pobre, pero es una manera de que se nos escuche para que nos pongan cosas guays que no sean garbanzos con dos trozos de tomate.

 

Consejo 2.

Puedes llevar tus propios cubiertos que no ocupan nada por si comes en aeropuertos y demás, para no usar cubiertos de plástico de una sola vez, a mi me da mucha rabia. Yo me he comprado el típico kit de campamento de cubiertos pequeños por 1 euro y medio y como no quería gastarme dinero en un estuche, los llevo dentro de una funda de gafas junto a un par de pajitas de metal.

 

Consejo 3.

Tráete comida al avión por si te ponen lo mismo que a mi en el primer vuelo. Yo me he pasado de los 7 kilos de maleta, del tamaño, de la norma de llevar un único bulto y me ha ido bien. Si lo haces y te va mal, luego no vengas a liármela, yo solamente cuento mi experiencia.

 

Espero que te sirva de ayuda o al menos, que te de un poquito de envidia. Muak!

¿Te ha molado?


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *