The Juice House, un restaurante guay en el barrio de las lucecitas

The Juice House, un restaurante guay en el barrio de las lucecitas

Holi. Allá vamos con otro restaurante, de estos que sales bastante lleno pero puedes respirar y no te sientes como una pelota de pilates. Cuando vivía en Barcelona, este sitio me quedaba muy cerca de casa y a pesar de ello solamente fui una vez para ligar, tonto de mí. No por ligar, si no por no repetir. El barrio es Sant Antoni, el barrio de los restaurantes y bares con lucecitas, se las debe regalar el ayuntamiento o algo así. No es vegano pero la mayoría de cosas que tienen lo son, no te miran raro ni nada como en Donosti.

 

El bar por dentro es súper bonito, techos altos, todo en color madera con toques retro, bien iluminado, puertas del baño correderas y varios postres a la entrada que te dicen: cómeme. Además está decorado con plantitas y flores, que dan un buen rollo que te cagas a los interiores.

 

Fui con un amigo a comer y pedimos menú, que tenía un precio bastante chuli. De primero una crema de berenjena mezclada con otra de tomate al horno muy rica, a mí la de tomate me recordó a la salsa de los calçots, siento si ofendo a alguien. No suelo utilizar berenjena por pereza y falta de experiencia pero estaba muy rica, además no era caliente, por lo tanto no salí ardiendo, que en Barcelona y Agosto, es bastante probable que te conviertas en un mechero, Sole.

 

the juice house

 

De segundo dos ensaladas, una era un poké con edamame, algas, quinoa, germinados de lombarda, guacamole y rúcula. I love rúcula. El poké no era nada del otro mundo pero estaba rico, lo típico que comerías un martes o te gustaría que apareciera delante de ti un día de resaca, era bastante consistente por la quinoa, de hecho ni siquiera lo terminé.

 

La otra ensalada era de espirales de calabacín que si las estirabas eran más alta que yo acompañadas con tomates cherry al horno, guacamole, pesto rojo de tomate seco y olivada. No soy fan de la olivada pero esta estaba bastante suave y me puse finito.
 


The juice house

 

Los postres fueron lo que mas me sorprendió, uno era una especie de crema medio helada de coco y anacardos súper consistente con arándanos, fresas y trocidos de almendra por encima, de base llevaba frutos secos con dátiles, creo. Estaba buenísima, fría pero no congelada, un sabor muy intenso y el toque de arándanos me conquista. Me quiero casar. Creo que si vas y solo comes eso, sales llena igual que si comes dos ensaladas. El otro que trajeron era de aguacate con lima, tambien tenía un sabor muy suave y una textura medio espumosa muy guay, este era más ligero y llevable, aun así el de coco fue el winner.

 

the juice house

Espero que vayas y lo pruebes, si pides la ensalada de calabacín prueba a estirarlo a ver si llegas hasta el techo como hice yo, lamentablemente se me rompió de camino.

 

Muak!

¿Te ha molado?


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *