Viva Chapata, raciones veganas en Lavapiés

Viva Chapata, raciones veganas en Lavapiés

Ayer fui con mi querido amigo Diego a comer al Viva Chapata. Fue un día guay, hacía sol y muy bien tiempo, yo salía de una sesión de fotos muy muy muy contento con el resultado, los pájaros cantaban y durante lo que quedaba de día no tenía más preocupaciones que beberme vinos y ver a amigos que vienen a Madrid por Navidad.

 

Fuimos un poco de rebote a comer a Viva Chapata, situado en Lavapiés, pensábamos ir a otro que no voy a nombrar aún, pero nos dio pereza subir cuestas y de repente, este se puso en nuestro camino, la verdad es que estaba incluido en mi lista de restaurantes y dijimos venga, que además hay terraza y así no tenemos que andar más.

 

El restaurante es rollo taberna, para pedir raciones, bocadillos y demás, no te imagines platos súper cuquis con florecitas y semillas de chía porque puedes salir muy decepcionado. El restaurante no es vegano pero tiene muchas opciones que sí lo son, además las raciones que ponen son gigantes, procura ir con bastantes personas si quieres probar muchas cosas.

 

viva chapata

 

Lo primero que me gustó fue que te traen una pequeña tapita sin que la pidas, me encantan las cosas gratis y esta no iba a ser una excepción. Aceitunas aliñadas, ricas sin pasarse y un pato casero de alcachofa que no sabía a alcachofa pero estaba rico y viene muy bien para depurar el hígado. En cuanto a los platos que sí pedimos voluntariamente, probamos los ovnis de calabaza, que vienen a ser unas empanadas rellenas de calabaza y queso vegano, en la foto no lo parecen pero estaban jodidamente ricos, nos sorprendieron muy gratamente, si vas tienes que probar uno sí o sí.

 

viva chapata

 

Las croquetas de setas estaban ricas, nada del otro mundo en cuanto a sabor pero de textura estaban muy bien, la verdad es que eran muy contundentes y me daba miedo seguir comiendo más por si no me entraba la tortilla, que me la habían recomendado bastantes personas, bueno, en realidad sólo dos pero no quería irme sin probarla.

 

Me considero un tío muy intuitivo y cuando leí en la carta que existían las opciones de pedir la tortilla en formato chapata o pincho, rápidamente pensé que el pincho sería mejor opción, la chapata me atemorizó y me dio la sensación de que tendrían que traerla con una grúa. Efectivamente hice bien en pedir el pincho porque solamente con él podríamos haber comido aproximadamente quince personas sin quedarnos con hambre. A veces exagero, pero era súper gigante, mediría una mano de alto y pesaba la hostia. El pincho viene con una salsa tipo mojo picón aceptable, la tortilla muy rica pero por si alguien se lo está preguntando, la del b13 está más rica. Al menos para mí. Si pides chapata, prepárate a sentir, mi amigo se pidió una de lomo con no se qué y con lo que le trajeron podría haber comido y cenado fácilmente sin exagerar.

 

viva chapata

 

Como os podéis imaginar, me llevé en un tupper las croquetas que sobraron y la mitad de la tortilla. Luego el tupper me lo dejé en casa de un amigo dos horas después, esta vez con sólo un vino en el cuerpo y cuando me quise dar cuenta ya habíamos salido de su casa y no queríamos volver, me aseguró que se comería las croquetas a pesar de ser veganas y espero haya sido así, Felipe Andrés.

 

Lo dicho, buenos precios, raciones gigantes y está rico. Ah! La camarera que nos atendió era majísima.

 

Muak!

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