Flan casero vegano de horchata y coco con caramelo que puedes morirte y resucitar

Flan casero vegano de horchata y coco con caramelo que puedes morirte y resucitar

Holi. ¨Hace mucho que no me paso por aquí¨. Esta es una frase que te enseñan en primero de blogger y que se usa cuando no tienes tiempo o lo tienes, pero lo utilizas para otras cosas como por ejemplo sacarte una carrera, dibujar, ir el domingo a la montaña a pasar frío o leer libros. Cada vez pongo más recetas en Instagram, pero siendo sinceras, lo divertido de verdad está en el blog, por lo tanto, puedes coger esta receta u otra que te guste y compartirla en tu muro de Facebook para hacer del mundo una risa.

 

 

El flan este, es muy fácil, para variar, aviso que es gigante porque me pasé con las cantidades así que si no quieres alimentar a toda la vecindaria, puedes reducir las cantidades como quieras. Lo primero que necesitas es tener horchata casera, la que venden normalmente es una mierda, solamente he probado una que me gustó muchísimo, fue en Valencia y no recuerdo la marca, una pena. Ya he explicado muchas veces lo de la horchata y leches vegetales pero por si acabas de incorporarte, lo repito: Tienes dos opciones, una barata y engorrosa y una un poco más cara, pero cómoda, efectiva y fácil de limpiar. Sinceramente creo que la opción cara merece mucho la pena, yo hago casi siempre leches vegetales en casa, lo cual me permite ahorrar y luego me lo gasto en ir a cenar fuera o rotuladores azules.

 

 

Para hacer la horchata, en teoría es una parte de chufa y tres de agua. La chufas debes dejarlas hidratando una noche, yo las pongo en agua caliente aunque no sé muy bien por qué, me da la sensación de que se van a hinchar antes y mejor, al día siguiente, si has dormido con alguien, le dices que te haga el café y mientras te vas metalizando del ruido que hace batir las chufas, si tienes resaca te recomiendo que también le digas a la persona con la que has dormido que lo bata mientras tú te encierras en el baño para no escuchar nada y te quedas mirando la crema antiarrugas pensando lo rápido que pasa el tiempo. Luego lo cuelas con alguno de los dos métodos anteriores que te he dicho y arreando.

 

 

Hoy estoy un poco borde ¿No? Bueno, es que tengo prisa que he quedado. Coges 550 ml de horchata casera que flipas lo rica que está, si te parece poco dulce puedes batir unas pasas junto a las chufas en el proceso anterior, yo a veces lo hago y a veces no, según si me acuerdo. Por otro lado, abres una lata de leche de coco y pones 150 ml junto a la horchata y lo bates todo. Te recomiendo en este paso añadir algo que endulce porque yo no lo hice y me arrepiento, la verdad.

 

La solidificación este caso estará en manos del agar-agar, su real majestad de las gelatinas veganas. Yo utilizo esta marca que no me está pagando por recomendarla, sale guay de precio, los pobrecitos que venden por ahí normalmente son una absoluta estafa y además esta te dura para siempre, yo la tengo hace 3 años, puede que esté caducada pero prefiero no saberlo. Si no sabes cómo amortizar este alga, puedes hacer gominolas para llevar siempre en el bolso y dar envidia a tus amigas, tarta vegana de tofu y lima para quedar bien, está mucho más rica de lo que parece o mortadela vegana con aceitunas de la cual me acaba de entrar antojo y puede que me ponga a hacerla.

 

 

Para tener prisa me estoy enrollando mucho, bueno, que tienes que echar agar agar en la mezcla de antes y ponerla en una olla a hervir, la cantidad de agar agar depende del fabricante, hazle caso please, yo siempre me paso y acabo poniendo las cosas demasiado duras. Para hacer este rico caramelo que se me cae la baba de pensarlo, se usará un poco de panela y leche de coco de la de antes, de manera que si usas algo que ya tienes abierto, no lo acabas tirando porque se ponga malo y eso es guay. Pon 3 cucharadas de panela, un par de leche de coco en una sartén y remueve, enciéndelo a fuego medio y dale vueltecicas con algo que no se pegue hasta que haga pompas y huela genial, luego lo vuelcas en el molde que más te guste y tiras encima lo de la horchata con el coco.

 

El siguiente paso puede ser horrible pero si te entretienes no pasará nada, hay que meterlo en la nevera y dejarlo enfriar unas cuantas horas, puedes ir de vez en cuando a tocarlo a ver qué tal va, pero no lo saques antes de tiempo o te arrepentirás. Puedes ponerle canela por encima o alguna cosa que se te antoje, pero no le pongas veganesa porfa, eso no pega nada.

 

Bueno, me voy a duchar que he quedado. Muak! Ah, y si quieres recibir alguna receta en tu mail cuando me acuerde de mandarlas, es decir, casi nunca, aquí te dejo el link para registrarte en la newslettah.



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